Capítulo XV: Donde se cuenta y da noticia de quién era el Caballero de los Espejos y su escudero


Don Quijote de la Mancha


Miguel de Cervantes Saavedra


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En estremo contento, ufano y vanaglorioso iba don Quijote por haberalcanzado vitoria de tan valiente caballero como él se imaginaba que era elde los Espejos, de cuya caballeresca palabra esperaba saber si elencantamento de su señora pasaba adelante, pues era forzoso que el talvencido caballero volviese, so pena de no serlo, a darle razón de lo quecon ella le hubiese sucedido. Pero uno pensaba don Quijote y otro el de losEspejos, puesto que por entonces no era otro su pensamiento sino buscardonde bizmarse, como se ha dicho.

Dice, pues, la historia que cuando el bachiller Sansón Carrasco aconsejó adon Quijote que volviese a proseguir sus dejadas caballerías, fue por haberentrado primero en bureo con el cura y el barbero sobre qué medio se podríatomar para reducir a don Quijote a que se estuviese en su casa quieto ysosegado, sin que le alborotasen sus mal buscadas aventuras; de cuyoconsejo salió, por voto común de todos y parecer particular de Carrasco,que dejasen salir a don Quijote, pues el detenerle parecía imposible, y queSansón le saliese al camino como caballero andante, y trabase batalla conél, pues no faltaría sobre qué, y le venciese, teniéndolo por cosa fácil, yque fuese pacto y concierto que el vencido quedase a merced del vencedor; yasí vencido don Quijote, le había de mandar el bachiller caballero sevolviese a su pueblo y casa, y no saliese della en dos años, o hasta tantoque por él le fuese mandado otra cosa; lo cual era claro que don Quijotevencido cumpliría indubitablemente, por no contravenir y faltar a las leyesde la caballería, y podría ser que en el tiempo de su reclusión se leolvidasen sus vanidades, o se diese lugar de buscar a su locura algúnconveniente remedio.

Aceptólo Carrasco, y ofreciósele por escudero Tomé Cecial, compadre yvecino de Sancho Panza, hombre alegre y de lucios cascos. Armóse Sansóncomo queda referido y Tomé Cecial acomodó sobre sus naturales narices lasfalsas y de máscara ya dichas, porque no fuese conocido de su compadrecuando se viesen; y así, siguieron el mismo viaje que llevaba don Quijote,y llegaron casi a hallarse en la aventura del carro de la Muerte. Y,finalmente, dieron con ellos en el bosque, donde les sucedió todo lo que elprudente ha leído; y si no fuera por los pensamientos extraordinarios dedon Quijote, que se dio a entender que el bachiller no era el bachiller, elseñor bachiller quedara imposibilitado para siempre de graduarse delicenciado, por no haber hallado nidos donde pensó hallar pájaros.

Tomé Cecial, que vio cuán mal había logrado sus deseos y el mal paraderoque había tenido su camino, dijo al bachiller:

-Por cierto, señor Sansón Carrasco, que tenemos nuestro merecido: confacilidad se piensa y se acomete una empresa, pero con dificultad las másveces se sale della. Don Quijote loco, nosotros cuerdos: él se va sano yriendo, vuesa merced queda molido y triste. Sepamos, pues, ahora, cuál esmás loco: ¿el que lo es por no poder menos, o el que lo es por su voluntad?

A lo que respondió Sansón:

-La diferencia que hay entre esos dos locos es que el que lo es por fuerzalo será siempre, y el que lo es de grado lo dejará de ser cuando quisiere.

-Pues así es -dijo Tomé Cecial-, yo fui por mi voluntad loco cuando quisehacerme escudero de vuestra merced, y por la misma quiero dejar de serlo yvolverme a mi casa.

-Eso os cumple -respondió Sansón-, porque pensar que yo he de volver a lamía, hasta haber molido a palos a don Quijote, es pensar en lo escusado; yno me llevará ahora a buscarle el deseo de que cobre su juicio, sino el dela venganza; que el dolor grande de mis costillas no me deja hacer máspiadosos discursos.

En esto fueron razonando los dos, hasta que llegaron a un pueblo donde fueventura hallar un algebrista, con quien se curó el Sansón desgraciado. ToméCecial se volvió y le dejó, y él quedó imaginando su venganza; y lahistoria vuelve a hablar dél a su tiempo, por no dejar de regocijarse ahoracon don Quijote.

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